sábado, 18 de junio de 2011

Ecosistema de atapuerca


El Homo antecesor y el Homo Heidelbergensis gozaron de un clima cálido similar al actual y que establece similitudes entre los paisajes de la Sima del Elefante y Gran Dolina de Atapuerca (Burgos) y los de Fuente Nueva 3 y Barranco León de Orce (Granada), todos ellos yacimientos de una cronología similar. Estos homínidos de hace un millón de años sabían adaptarse tanto a zonas más secas del sur de la Península Ibérica como a las áreas más lluviosas y húmedas del norte.


Son unas especies muy parecidas a las que se encuentran hoy día en la península Ibérica, esto permite construir y cuantificar en paisaje y el clima del Pleistoceno inferior, utilizando una comparación directa con su distribución en los ecosistemas actuales.

Las temperaturas durante este periodo era iguales o ligeramente más cálidas que actualmente, en la zona de Burgos, para los niveles donde están presentes los homínidos y que las precipitaciones eran más abundantes. Este ambiente cálido les permitia la caza de mamíferos de grandes diversidades biológicas.

Se trataba de un paisaje con zonas abiertas con la presencia de unos humedales próximos a las cuevas de la Sierra de Atapuerca y el predominio de praderas húmedas y de bosques abiertos con una gran cantidad de polem, se trata de una flora Mediterránea. Si comparamos los yacimientos de la Sima del Elefante y Gran Dolina de Atapuerca con los yacimientos de Barranco León y Fuente Nueva 3, ubicados en la Cuenca de Guadix-Baza de Orce (Granada), que han proporcionado unas industrias líticas consideradas como las más antiguas de Europa, de aproximadamente 1.3 millones de años, se observan similitudes con los lugares frecuentados por estos primeros europeos, teniendo en común una buena representación de espacios boscosos y de zonas de ribera de ríos o lagos.   
Podemos suponer que estos entornos constituían unas condiciones muy favorables para mantener una alta diversidad de grandes mamíferos, lo cual implicaba buenos territorios de caza, y también que la proximidad de los bosques les permitía esconderse y escapar de los grandes carnívoros.
Como estas especies no difieren de las que se encuentran hoy en día en la Península Ibérica, permiten reconstruir y cuantificar el paisaje y el clima del Pleistoceno inferior, utilizando una comparación directa con su distribución en los ecosistemas actuales, ha concretado.
"Los resultados apuntan a que las temperaturas eran iguales o ligeramente más cálidas que actualmente, en la zona de Burgos, para los niveles donde están presentes los homínidos y que las precipitaciones eran más abundantes", ha resumido.
El estudio incluye que el paisaje estaba constituido por zonas abiertas con la presencia de unos humedales próximos a las cuevas de la Sierra de Atapuerca y el predominio de praderas húmedas y de bosques abiertos.

Si se compara los yacimientos de la Sima del Elefante y Gran Dolina de Atapuerca con los yacimientos de Barranco León y Fuente Nueva 3, ubicados en la Cuenca de Guadix-Baza de Orce (Granada), que han proporcionado unas industrias líticas consideradas como las más antiguas de Europa, de aproximadamente 1.3 millones de años, "se observan similitudes con los lugares frecuentados por estos primeros europeos, teniendo en común una buena representación de espacios boscosos y de zonas de ribera de ríos o lagos.
Por otro lado, esta comparación entre Atapuerca y Orce, según precisa Hugues-Alexandre Blain, pone de manifiesto la capacidad de adaptación de estos homínidos a entornos variados, por sobrevivir tanto en los paisajes más secos del sur de la península ibérica como en áreas más húmedas y lluviosas del norte peninsular.
"Eran paisajes caracterizados por zonas abiertas, tanto secas como húmedas, pero siempre próximas a áreas boscosas y a puntos de aguas importantes", ha señalado el científico.
"Podemos suponer que estos entornos constituían unas condiciones muy favorables para mantener una alta diversidad de grandes mamíferos, lo cual implicaba buenos territorios de caza, y también que la proximidad de los bosques les permitía esconderse y escapar de los grandes carnívoros", ha concluido Blain.

No hay comentarios:

Publicar un comentario